Diseñadora Industrial nacida en Argentina, graduada en la Universidad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de Buenos Aires. Durante la cursada de mis estudios, en los primeros años logré postularme y trabajar para Tsu Cosméticos, donde me especialicé en el desarrollo de packaging. Continué trabajando como Diseñadora Gráfica desde el oficio al incorporarme al staff de un Estudio de Diseño dedicado al desarrollo de etiquetas de vinos de alta gama.

Luego a partir del 2008 decidí especializarme y abrir mi propio estudio. En mis trabajos siguientes puedo destacar clientes como PBM empresa dedicada a micrófonos profesionales boutique. En el 2013 fui seleccionada para exponer en el concurso Nacional Innovar con el Proyecto Lumbre Hogares Naturales. Actualmente me dedico a la Investigación y desarrollo de productos.

Manifiesto

El diseño es una doctrina que debe utilizarse para aportar a nuestra comunidad y brindarnos herramientas para una mejor calidad de vida. Lo interesante de este aporte es sobre que campos elige el diseñador actuar y que resultados busca. Así al estudiar una sociedad y enfocarnos en sus costumbres y necesidades, deberíamos tomar al diseño como un eslabón importante en la cadena de desarrollo de nuestra humanidad, despojarlo de toda connotación superflua y frívola, construyendo su base en la idea de que la ética y la responsabilidad pueden encaminar las decisiones de diseño evitando constreñir la innovación social y el desarrollo tecnológico que necesitamos llevar a cabo.

Pensar en las consecuencias de las acciones de diseño antes de emplearlas enfocando la atención en los sistemas naturales, industriales y culturales que se encuentran en el contexto en el cual se accionará.
Dar prioridad a la entidad humana evitando designarla como un simple “factor” dentro de algo mayor.
Proporcionar valor a las personas y no personas al sistema como suele hacer el marketing actual.
Emplear el lugar, el tiempo y las diferencias culturales como valores positivos, no como obstáculos.
Enfocarse en los servicios y no en las cosas, evitando inundar el mundo de objetos carentes de sentido.